Matríz Argentina

Argentina genera electricidad a partir de tres fuentes principales:

Térmica, que representa un 65 % del total, con gran predominancia de centrales que operan con gas y, en menor medida con otros combustibles como gasoil, fueloil y carbón;

Hidroeléctrica, que aporta un 28 % a través de 56 centrales de diversa magnitud;

Nuclear, que aporta otro 6 % entre las tres centrales en operación.

El restante 1 % de la electricidad del país es generado por otras tecnologías, como la eólica y la solar. Además, en ciertos momentos también se apela a la importación de electricidad desde los países vecinos.

Es decir que, en nuestra matriz eléctrica, la generación limpia y renovable ronda apenas el 30 %, mientras que la mayor parte se genera a partir de la quema de combustibles fósiles.

Argentina tiene un bajo nivel de aprovechamiento de sus recursos hídricos para la generación eléctrica (30 % del total de su potencial) y es el país de América del Sur con el menor aporte hidroenergético a su matriz eléctrica. Los países de la región con mayor aporte hidroeléctrico a sus matrices son Paraguay (100 %), Colombia (69 %), Brasil (65 %), Venezuela (48 %) y Uruguay (40 %).

En nuestro país, el río Santa Cruz posee el mayor potencial aún no aprovechado entre los ríos interiores. La generación eléctrica prevista para Cóndor Cliff y La Barrancosa equivale a un 4 % del total de la generación del país en 2016, por lo que constituiría en el principal nodo generador del país (excluyendo las centrales binacionales).

Renovables

Además de la generación propia, las centrales Cóndor Cliff y La Barrancosa son una herramienta esencial para el desarrollo del gran potencial eólico de la Patagonia. La naturaleza intermitente y variable del recurso eólico puede impactar sobre la calidad y confiabilidad del sistema eléctrico, ya que si un generador importante sale de servicio de manera imprevista (no existen pronósticos para el viento) y no hay una potencia que compense dicha pérdida, todo el sistema puede colapsar. Es por ello que existen limitaciones para incorporar potencia eólica.

Las hidroeléctricas constituyen un complemento ideal para el desarrollo eólico: son una reserva de potencia firme (el agua se almacena en los embalses en forma de energía potencial), incorporan capacidad de transporte y permiten una adaptación rápida a los requerimientos de la demanda. En otras palabras, las hidroeléctricas no son una alternativa a las energías eólicas o solares, sino su complemento necesario.

Las presas Cóndor Cliff y La Barrancosa permitirán dar viabilidad a unos 500 MW de potencia eólica en la Patagonia, que generarían unos 2.200 GWh/año (el 1,6 % de la generación total de 2016). De esta manera, la suma de la generación hidroeléctrica de estas obras y de la generación eólica que hacen posible, significarían el 5,6 % del total de generación del país en 2016, lo que permitiría ahorrar 500 millones de dólares anuales en combustibles y evitaría la emisión de 2,5 millones de toneladas de dióxido de carbono por año (comparado con las emisiones de la generación térmica para la misma cantidad de energía).